Tratado START 1: de apuros y escollos

Tratado START 1: de apuros y escollosEn diciembre quedará sin efecto el acuerdo para la limitación de los arsenales nucleares conocido como START 1, que durante buen número de años fijó los límites a ex soviéticos y norteamericanos en cuanto a la cantidad de ojivas atómicas en poder de cada una de las partes.

De alguna manera, el documento sentaba las bases para cierto equilibrio a partir de la posibilidad de cada cual de destruirse mutuamente a tono con el volumen de sus respectivos arsenales.

De manera que Moscú y Washington enfrentan ahora la veloz etapa que debe concluir con el nuevo protocolo que sustituya al START 1, y que persista en la disminución de los artefactos de destrucción masiva,  el cual poseen ambas naciones.

Precisamente este mayo delegaciones de Rusia y los Estados Unidos se reunieron en Moscú para intercambiar criterios sobre el particular e intentar llegar a un consenso que pueda ser presentado en los primeros días de julio, cuando Barack Obama y Dmitri Medvedev se encuentren en el Kremlin.

Sin embargo, las primeras informaciones sobre el asunto no han podido ocultar la disparidad de criterios y los obstáculos que se erigen frente al proyecto en cuestión.

Otro de los grandes problemas radica en que al parecer la Casa Blanca no está dispuesta a hacer dejación de los planes de desplegar su titulado escudo antimisiles en territorio europeo, concretamente en la República Checa y Polonia, sobre la frontera de Rusia, lo cual corroe severamente los niveles de seguridad de la potencia euroasiática.

Este amenazante factor, por consiguiente, requiere de una espinosa negociación toda vez que Moscú ha reiterado que de materializarse las intenciones estadounidenses, habrá una respuesta simétrica y contundente de las fuerzas armadas rusas.

Además, revolotea sobre las negociaciones el tema del conteo del tipo de artefactos que deberán ser sometidos a reducción.

Parece que no ocasionará mayores discusiones el límite de entre mil 400 y mil 500 ojivas que se pretende imponer a las cabezas nucleares desplegadas en portadores estratégicos. Sin embargo, el asunto es diferente ante la solicitud rusa de incluir en las bajas las armas almacenadas, y que a su juicio pueden ser activadas de inmediato en caso de conflicto.

Para los observadores hay también otros asuntos a tomar en cuenta, sobre todo en materia política.

Así, para los analistas concluir un nuevo START tiene dos aristas claves. La primera, lógicamente, circunscrita al desarme. La segunda, como muestra de que, en efecto, existiría un nuevo marco para  relaciones bilaterales más constructivas entre Moscú y Washington. De lo contrario todo quedaría simplemente en palabras, o cuando más, en intenciones.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *