¿Cómo vivir en tierra de huracanes?

¿Cómo vivir en tierra de huracanes?

Todos los años, desde junio hasta finales de noviembre, los habitantes de las islas del Caribe miran los reportes del estado del tiempo con mucho cuidado. Saber a tiempo la noticia de una tormenta tropical o un huracán  puede significar perderlo todo o poner a recaudo todos sus bienes materiales. Esa es la época de huracanes en el Caribe.

Por supuesto que todos los habitantes del Caribe no han aprendido a vivir con los huracanes de igual forma. Para algunas pequeñas islas significa una destrucción total de su economía y ciento de muertos porque no tienen adecuados planes ante situaciones de emergencias. Pero otras naciones tienen eficientes medidas ante desastres naturales, que incluso se ejercitan a nivel nacional antes de que ocurran los temidos huracanes.

Juracán o Huracán

Y, ¿de dónde viene el nombre de esos fenómenos climatológicos? Pues Juracán—dios del mal para los tainos— era el que provocaban los ciclones y huracanes en el Caribe a la llegada de los españoles. Otros estudiosos manifiestan que Juracán no era un dios, sino una diosa y era la Señora de los Vientos, una deidad femenina también conocida en la región del Caribe como Guabancex. Esta diosa malvada reinaba y dominaba en la tormenta destruyendo todo a su paso con el eterno apoyo de sus dos ayudantes masculinos: Guataubá y Coatrisquie.

Si los habitantes de Borikén, Quisqueya, Cuba o Jamaica no cumplían con lo establecido, Guabancex (Juracán) salía con furia desde el país de Aumatex y enviaba al frente a su primer ayudante Guatuabá, quien controlaba el fuego. Su misión era anunciar la llegada de Juracán con relámpagos, truenos y centellas para que fuera creando temor. Luego entraba en acción su segundo ayudante, Coatrisquie, quien controlaba el agua y vertía copiosos torrentes de lluvia creando grandes inundaciones. Mientras Guabancex ordenaba al resto de los espíritus de los cemíes de las aldeas a colaborar con ella en su castigo; continuaba soplando sin piedad y con fuerza todos los vientos, asegurando así una destrucción total.

El cronista Fray Ramón Pané cuenta que estas creencias religiosas influyeron en el resto de la cultura taína. Las viviendas, por ejemplo, estaban hechas con madera y bejucos para que pudieran ser fácilmente desarmadas en caso de que los seres supremos auguraran algún fenómeno natural.

¿Cómo se preparan hoy los pueblos caribeños?

El huracán Matthew mató a 34 personas en EE.UU. y ninguna en Cuba. Lo mismo pasó con el tristemente famoso Katrina, uno de los más destructivos de la historia, que en 2005 acabó con la vida de 1.833 estadounidenses, la mayoría de ellos ahogados en Nueva Orleans.

En lo que llevamos de siglo, Cuba, la mayor isla del Caribe, ha sufrido el impacto de 29 ciclones tropicales de los cuales 10 han sido tormentas tropicales y 19 huracanes, nueve de ellos de gran intensidad. Hasta ahora, solo 54 personas habían perdido la vida en un país que cuenta con 11,5 millones de habitantes. Las pérdidas materiales están valoradas en unos 36,000 millones de dólares y casi 1.8 millones de viviendas dañadas.

A partir de la terrible experiencia del huracán Flora, que dejó 1.200 muertos en 1963, el Gobierno cubano ha realizado cada año, desde 1986, un ejercicio nacional de defensa civil contra desastres naturales, previo al comienzo de la temporada de ciclones en el Atlántico, que va del 1 de junio al 30 de noviembre. En este ejercicio participa el pueblo, la Defensa Civil, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y todas las entidades y organismo estatales. Se busca la prevención y la preparación en todo el país.

Según nos comentó recientemente en La Habana el Coronel Luis Ángel Macareño, 2do Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, en Cuba, “con el huracán Irma se confirmó una teoría: toda Cuba está en la ruta de los huracanes por el Caribe. Anteriormente algunos huracanes afectaban y y luego azotaban el Oriente cubano. Otros huracanes afectaban solo el occidente cubanos, pero con Irma todo cambio, pues afecto casi el 75 % del territorio nacional. Con una situación como esta es muy difícil enviar recursos materiales para la recuperación de una zona a la otra, pues todo el país se vio afectada.”

El Coronel Macareño resaltó el papel de los medios de comunicación masiva en la educación de la población en la percepción de riesgo, lo que ha llevado a tener una población muy bien preparada ante eventos climatológicos. A raíz de estos resultados y el reconocimiento que ha alcanzado Cuba en este sentido es que hoy la Isla está integrada a la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres Naturales, implementada por la ONU.

En la costa norte, en el centro de Cuba

El huracán María arrasó el Caribe en 2017, solo unas semanas después del paso de Irma, considerado el más poderoso en cientos de años. Primero Irma y luego María, destrozaron República Dominicana, Cuba, Dominica, Guadalupe, Barbuda y Puerto Rico; toda la infraestructura de esos países se vio afectadas, sus economías de deterioraron y fallecieron 54 personas en Puerto Rico y 16 en el resto del Caribe insular.

Pero en Cuba, Irma y María no provocaron tantos destrozos porque el país estaba preparado.

Siempre la costa norte cubana es la más afectada por los huracanes. En ocasiones allí se reportan olas entre los 5 y 7 metros de altura al paso de estos fenómenos meteorológicos, lo que provoca amplias inundaciones costeras fuertes.

Corralillo, en la provincia de Villa Clara, conoce del paso de los huracanes. Allí hay 36 km de costa y otros seis de playas y precisamente por esa zona pasó el Kate en 1985, el Michelle en 2001 y en el 2017 el Irma. Cada uno de estos arrasó el poblado costero de La Panchita, actualmente con más de 70 familias, decenas de casas de veraneo y cientos de vacacionistas cada día.

Allí Irma arrancó por completo la cubierta del techo, destruyó mesas, asientos y todo el mobiliario de la única escuela primaria del territorio. Pero solo una semana después comenzaron nuevamente las clases en 4 viviendas familiares, donde los 64 alumnos y todos los profesores recuperaron las clases perdidas y en los ratos libres contribuían a la recuperación del pueblo.  Las profes Tania Conte, María Antonia Borges y Nubia Hernández, además de las materias, les enseñan a los alumnos cómo prepararse para los huracanes.

De las más de 70 familias que allí vivían, y las decenas de casas de veraneo, las inundaciones costeras y los fuertes vientos del Huracán solo Irma destruyeron completamente 11 y otras 10 parcialmente. La cifra es tan pequeña comparada con la destrucción de otros lugares debido a la preparación previa de cada cubano ante los huracanes.

Ahora construyen allí un malecón que contenga un poco el embate del mar, un ranchón de ofertas gastronómicas y un parque recreativo para pobladores y veraneantes. Por supuesto, todas estas nuevas instalaciones, al igual que las casa destruidas, se realizan cumpliendo medidas de seguridad para resistir los fuertes vientos y lluvias de un huracán de gran categoría.

Ya saben en toda esa zona que los huracanes pasarán por allí, conocen hasta donde llegará el mar y dónde pueden construir sus casas sin tanto peligro. Ya tienen una percepción del riego que representan los huracanes.

República Dominicana

En República Dominica la situación también fue abrumadora. Aunque brigadas militares se encargaron de las evacuaciones obligatorias en zonas vulnerables y en las riberas de los ríos, muchas personas no quisieron evacuarse hasta el último momento, pues no percibían el riesgo eminente.

Los resultados fueron desalentadores: 350.000 viviendas en 14 provincias del norte quedaron sin electricidad. Más de 15 000 evacuados y millones de dólares en pérdidas materiales en todo el país.

La colega periodista dominicana Mayra de Peña de Caraballo me cuenta que “el conocimiento o la percepción de riesgo ante huracanes está segmentado en R. Dominicana, en los sectores de mayor educación hay más conocimiento al respecto, aunque nunca lo suficiente. La población de menos poder adquisitivo conocen algo sobre los huracanes, pero no están educados ante los riesgos reales, a veces hasta tienen la oportunidad de salir, pero no tienen la consciencia del peligro que esto representa para sus vidas”.

“Aquí la población que está más en riesgo, en muchas ocasiones esperan el último momento para actuar; sabiendo que están en zonas vulnerables construyen y se apropian de viviendas en esos lugares con la esperanza que el gobierno los desaloje y les otorgue luego un apartamento. Muchos pobladores dan mucho trabajo para salir de las casas ante el paso de huracanes e ir a las zonas de refugios, esperan el último momento”.

“Pienso que el gobierno deberían trabajar más en la prevención que en la mitigación del desastre, ya que estamos en la ruta de los huracanes y deberían ser más enérgicos en torno a impedir la construcción de viviendas en zonas vulnerables. “

Nos explica Mayra que “es cierto que reforestar y recoger basura de las playas es bueno, pero en la población dominicana falta educación en este sentido y al gobierno le falta asumir más esa responsabilidad. Estando nosotros en la ruta de los huracanes, debería existir una campaña de promoción permanente que ventile los riesgos, la prevención y la mitigación ante desastres por el resultado de fenómenos naturales.”

Todos los pueblos del Caribe no se pararan igual para enfrentar los fenómenos climatológicos, desastres que azotan cada año estos mares llenos de islas. En algunos lugares se prepara a la población previamente, y en otros solo se hace énfasis en la recuperación económica posterior. En fin, vivimos en tierras de huracanes y cada cual lo hace como puede, o como los prepararan para hacerlo.

Huracanes en Cuba

Los huracanes más extraños

  • El huracán más Poderoso: El Huracán más poderoso que ha afectado el Atlántico Norte fue Irma, categoría 5, y afectó todo el Caribe y la Florida dejando a su paso una estela de muerte y daños materiales millonarios.
  • Huracanes en Europa: El huracán Vince tocó tierra en Huelva (Europa) a las 9 de la mañana del 11 de octubre de 2005, por eso Vince es raro. No era un ciclón tropical que volvía debilitado del Caribe siguiendo los vientos que conectan Europa y América. Vince nació al norte de Madeira, frente a las costas de Marruecos y enfiló hacia la península. No existen registros de algo así desde 1842.
  • Huracanes en Suramérica: El huracán Catarina fue un ciclón tropical en el Atlántico Sur que impactó al sur de Brasil a finales de marzo de 2004. La tormenta alcanzó vientos máximos sostenidos en un minuto de 120 km/h -equivalente a un huracán mínimo de categoría uno en la escala de huracanes de Saffir-Simpson- el 26 de marzo. A ese tiempo fue nombrado extraoficialmente como: Catarina y fue el primer ciclón tropical registrado en alcanzar la intensidad de huracán en el océano Atlántico sur. El centro de la tormenta tocó tierra entre las ciudades de Passo de Torres y Balneário Gaivota, estado de Santa Catarina. El Catarina rápidamente se debilitó después del contacto con tierra y se disipó al siguiente día.
  • Huracanes en África: Desde 1892 no pasaba un huracán por Cabo Verde hasta que llegó Fred. Con vientos de hasta 140 kilómetros por hora acompañados de fuertes lluvias Fred se convirtió en 2005 en el primero en más de 120 años. Fred se formó rápidamente y pasó de tormenta tropical a huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, cuyo máximo es 5. Fred fue la cuarta tormenta tropical en la historia en formarse al este de los 90º Oeste de longitud.

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El autor

Sabdiel Batista Díaz

Licenciado en Periodismo, UCLV, 2007. Máster en Estudios Históricos y de Antropología Sociocultural Cubana, UCF, 2014. Blogguer, Community Manager, Diseñador web, Investigador en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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