Por segunda ocasión en los últimos siete días, China instó hoy a Estados Unidos a levantar de inmediato el bloqueo contra Cuba y retirar las recientes sanciones impuestas a la Isla.
«China apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales, se opone resueltamente a la injerencia en los asuntos internos de Cuba e insta a la parte estadounidense a poner fin de inmediato al bloqueo, las sanciones contra Cuba y cualquier forma de presión coercitiva», declaró hoy un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores del país asiático.
Según precisó la Casa Blanca el viernes pasado, las nuevas medidas amplían las restricciones existentes bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
En este contexto, el portavoz chino argumentó que «Estados Unidos ha intensificado aún más sus sanciones unilaterales e ilegales contra Cuba, violando gravemente el derecho del pueblo cubano a la supervivencia y al desarrollo, así como las normas básicas de las relaciones internacionales».
La semana anterior, la Casa Blanca anunció nuevas sanciones contra el Gobierno cubano, bajo la estrategia de «América Primero», acusando a La Habana de aliarse con «actores hostiles» a EE.UU.
En respuesta, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, afirmó en redes sociales que las sanciones «refuerzan el brutal bloqueo genocida» que sufre la isla.

A juicio del mandatario cubano, la orden ejecutiva evidencia la «pobreza moral» de Trump y su «desprecio» por el pueblo estadounidense y la comunidad internacional.
Las amenazas de EE.UU. a Cuba
El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representa Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y de China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que sistemáticamente ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió en aquel momento que «esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».
La víspera, en respuesta a una pregunta del presentador Hugh Hewitt para Salem News, Trump reiteró su intención de enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln a Cuba, una vez que se resuelva el conflicto con Irán.
