Cienfuegos, ciudad de consulados

Cienfuegos, ciudad de consulados

El hecho de que Cienfuegos llegara en un momento a ser la tercera ciudad de Cuba con más consulados y viceconsulados, después de La Habana y Santiago de Cuba, es una evidencia más de la progresiva importancia económica de que gozó esta urbe desde finales del siglo diecinueve.

Dada las características de estas instancias diplomáticas, que representan a los nacionales de un país en otro, es de suponer que las radicadas en Cienfuegos velaran fundamentalmente por los intereses comerciales que tenían como origen y destino al próspero puerto de Jagua.

Precisamente, a la consolidación de esa plaza como nudo comercial y comunicacional entre distintas áreas del continente, se debió en parte la proliferación de tantas legaciones en la urbe.

Algunas de esas representaciones funcionaron en conocidos edificios de la ciudad, como en el Teatro Tomás Terry, cuya planta alta acogió al viceconsulado de Costa Rica.

También en el segundo piso del edificio perteneciente a la Compañía de Seguros y Fianzas, hoy ocupado por la Empresa Eléctrica de Cienfuegos, radicó la representación diplomática de Nicaragua.

En el segundo piso de este edificio, donde hoy radica la Empresa Eléctrica de Cienfuegos, tuvo Nicaragua su representación diplomática.

A principios del pasado siglo, los trámites consulares ante los Estados Unidos de Norteamérica podían realizarse en una casa ubicada en la línea de portales que se extiende frente al sector noroeste del Parque José Martí, en el tramo delimitado por las calles de San Carlos entre San Luís y Bouyón.

En otro pórtico, pero en la zona del Paseo del Prado y aledaño al cine de igual nombre, estuvo el consulado de Francia, país que fuera el primero en hacerse representar en Cienfuegos en un inmueble de la calle de Santa Clara.

En locales más modestos, pero no por ello menos conocidos, radicaron también varias representaciones consulares. La de Haití, por ejemplo, estuvo en una casa que luego se convirtió en un bufete de abogados, devenida hoy en la Sala Aida Conde, sede del Centro Dramático de Cienfuegos.

El restaurado local convertido en la Sala Aida Conde, sede del Centro Dramático de Cienfuegos, albergó al Consulado de Haití.

La de Argentina se asentó en Villa Teresa, en la zona de Punta Gorda, después de dejar un palacete que ocupara al este de la ciudad, hoy muy transformado en su estructura. Mientras en lo que es hoy una vivienda situada frente al Paseo del Prado entre Arguelles y Santa Clara, tuvo su primera locación el viceconsulado de México, antes de mudarse para el entorno de La Punta, un pintoresco paraje en el litoral de la bahía.

En la sede actual del Palacio de los Matrimonios funcionó hasta inicios de los años noventa del pasado siglo el Viceconsulado de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y finalmente el de la Federación Rusa, el último de los consulados que existió en Cienfuegos.

Llama la atención el número de estas legaciones que estuvieron radicadas en infraestructuras portuarias. Junto al muelle Sarría, tuvo su representación la República de Honduras. La de Uruguay compartió espacios en el almacén de Nicolás Castaño, cerca del Muelle Real, en tanto el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, dispuso de un área en la planta de la Sinclair Cuba Oil S.A., en el marinero barrio de Reina.

Al menos otros nueve países atendieron sus asuntos consulares en sendas casas diseminadas por el centro histórico de la ciudad y a veces más allá del perímetro urbano, como la de Panamá, ubicada frente a la planta de filtros, en la carretera de Caunao.

De todas, quizás la más moderna de las residencias consulares de Cienfuegos fue la de la delegación de Noruega, que mudó su viceconsulado del reparto Laredo a una vivienda construida en la calle Campomanes entre Prado y Cristina según los cánones del racionalismo arquitectónico en boga a mediados del pasado siglo y donde se mantuvo hasta finales de la década de los años cincuenta.

Lea además: De Cónsules a zapateros: la historia de la Casa de los Leones

El personal diplomático de estas dependencias eran algunos extranjeros, pero la mayoría cienfuegueros con vínculos familiares o de negocios con las naciones representadas. Veintinueve países de tres continentes llegaron a estar representados a nivel consular en Cienfuegos, lo que además de la importancia económica de esta ciudad, mucho dice también de su vocación cosmopolita.

!Esperamos tus comentarios en Facebook, en Instagram, y tus RT en Twitter.
!Estamos en Telegram también!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil