Los pacientes acogidos al servicio de nefrología en la provincia de Cienfuegos se benefician con prestaciones de altos estándares que redundan en una mejor calidad de vida.
La doctora Beatriz Molina Ramírez, especialista de segundo grado y profesora de la cátedra clínica de Medicina Interna, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que cuentan con 23 riñones artificiales para asistir en cuatro turnos a unos 130 pacientes del territorio cienfueguero.
Explicó que al principio solo existía una institución donde brindar el servicio de hemodiálisis a pacientes con insuficiencia renal crónica, pero estas prestaciones han crecido debido a la alta incidencia de pacientes con esa enfermedad.
Estas personas reciben ahora el servicio de hemodiálisis en dos unidades ubicadas en la cabecera provincial: el Hospital provincial Gustavo Aldereguía Lima y el Centro Ambulatorio Especializado de Cienfuegos.
El servicio nefrológico mantiene estándares de calidad de vida muy elevada en Cienfuegos, porque esos pacientes alcanzan una sobrevida elevada ya que sobrepasan los 22, 18, 11 y seis años de recibir el servicio, sostuvo la especialista.
Otro indicador de calidad, dijo, lo constituye la erradicación de la hepatitis C, porque cada día tenemos menos pacientes con esta enfermedad, y hace dos años que no reportan nuevos pacientes con esa afección.
Molina Ramírez resaltó la protección de este grupo con alta vulnerabilidad ante la COVID-19, de ahí el cuidado en el cumplimiento de los protocolos de aislamientos de estos pacientes y la identificación de los procesos respiratorios, antes de llegar al servicio.
Para recibir las prestaciones en ambos hospitales, los enfermos crónicos renales son trasladados en taxis de forma individual, solo con el acompañante, y ya en la institución médica pasan por el flujograma establecido para evitar contagios.
Félix Alonso Fuentes es uno de los taxistas que transporta a los pacientes de hemodiálisis en Cienfuegos, desde los propios comienzos de esas asistencias, por ello los conoce a todos con quienes mantiene incluso relaciones de amistad.
Hay pacientes con residencia muy alejada, desde Cabagán, en el límite de Cienfuegos con Trinidad, y otros viven en los términos de Cienfuegos con la Ciénaga de Zapata.
Nosotros comenzamos a transportar a los pacientes a las cinco de la mañana y cubrimos cuatro turnos, para concluir con el último paciente a las cuatro de la madrugada del día siguiente.
Y ahora, mientras ellos reciban la vacunación con Abdala, es responsabilidad de los taxistas que esas personas asistan a tiempo a recibir cada una de las dosis a fin de ser menos vulnerable a la COVID-19.
Por: Onelia Chaveco Chaveco| ACN
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