Enfrentar la COVID – 19 en Cienfuegos: una tarea cotidiana de héroes anónimos

Enfrentar la COVID - 19 en Cienfuegos: una tarea cotidiana de héroes anónimos

Desde el primer caso positivo del virus de la COVID- 19 en la provincia de Cienfuegos, varias son las instituciones que están prestando servicios para el alojamiento de personas sospechosas y confirmadas, y dentro de esos enclaves cientos de hombres y mujeres aportan a diario sus esfuerzos en el combate a la pandemia.

Uno de estos centros es el Hotel Cienfuegos, ubicado en la cabecera provincial, donde acogen a cerca de 30 pacientes al mes y proporciona además hospedaje para el personal sanitario que trabaja directamente con los enfermos del SARS-CoV- 2.

Lisette Padrón Calzada, trabajadora del hotel Cienfuegos, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que ella realiza una labor de servicio, una veces como camarera en la atención de las habitaciones y ahora en la cocina comedor.

Aun cuando implementan todas las medidas higiénico-sanitarias en el centro, cada día enfrentan el temor de contagiarse con la enfermedad, un miedo que superamos para salir adelante y mantenernos en la línea de combate, dijo.

En la mañana cuando llegan a la institución se ponen trajes preparados para prevenir algún contacto con el coronavirus, usan guantes, caretas y mascarillas hasta el horario de la última comida que se les brinda a los huéspedes en la noche, acotó Padrón Calzada.

Explicó que para la desinfección de los artículos de los pacientes preparan una solución a base de cloro, donde reposan por 30 minutos, luego se friegan normalmente y se ponen a secar al sol.

Padrón Calzada expone que vive con sus padres, ambos vulnerables ante el virus, y tiene dos niños, por ello cuando llega a su casa, se quita la ropa y la deposita en un cubo con detergente y cloro, se baña y luego a hacer las funciones del hogar.

Su padre, Jesús Padrón García, de 74 años, plantea que la ayudan en todo lo que pueden, a cuidar sus nietos, con las labores de la casa y principalmente en su cuidado, ya que está en contacto directo con los contagiados y no puede correr el riesgo de contraer esta enfermedad.

Lucrecia Calzada Valdiviesa, su madre, cuenta que en la puerta tienen frascos con alcohol y cloro, además de pasos podálicos.

Rocio Estscholi Padrón, su hija y estudiante de enfermería, refiere que cuando su mamá llega del trabajo, la espera con todas las faenas adelantadas y agua caliente en el baño.

Añade que su mamá les está dando una lección de vida, porque trasladarse todos los días hasta el Hotel Cienfuegos, enfrentar el miedo de contagiarse con la COVID- 19 y laborar con esa entrega a cada uno de esos pacientes, es una labor de héroes.

Por: Onelia Chaveco Chaveco / ACN

!Esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter. Estamos en Telegram también!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *