Cualquier alineación urbana en forma de avenida y con arbolado en sus laterales, puede calificarse como alameda. El tramo comprendido por Santa Elena (Avenida 60), entre Holguín (Calle 61) y Gloria (Calle 49), en la ciudad de Cienfuegos, puede ser denominado así. De igual manera, podríamos referirnos a ese espacio como una pista de obstáculos, en referencia a los frecuentes desniveles de sus aceras, por un proceso de desgaste que causan las raíces de los árboles.
Por si fuera poco, en estas cinco cuadras coexisten registros tapados y abiertos en total armonía. Válido especificar el calamitoso dato: siete registros destapados en un trecho de cinco cuadras. Excelente acumulado para aspirar al récord provincial, de existir tal. Resulta necesario, pero arriesgado transitar por ese perímetro a pleno día, no digamos de noche y con el añadido de los frecuentes apagones.
Lo cierto es que esta extensión urbana es utilizada frecuentemente por numerosos caminantes, muchos de ellos en edad escolar, por la proximidad con centros educativos. Diferentes iniciativas públicas y vecinales se han adoptado para tapar los agujeros y evitar los accidentes por distracciones o tropiezos; sin embargo, el problema lejos de resolverse, es proclive a magnificarse. No soy ajeno a que esta misma situación es apreciable en otros vecindarios del territorio, la indisciplina social agrava el panorama, responsable de la conversión de vertederos a los tragantes y registros de la zona.
Las instituciones garantes de los procesos de construcción, mantenimiento o reparación de viales y redes hidráulicas deben fusionar esfuerzos para solucionar esta realidad. Acudir a la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, tan presentes en los cotidianos informes reglamentarios pudiera ser la vía para hallar un desenlace expedito. Otra, sería declarar este paseo al aire libre como cancha oficial para el entrenamiento con obstáculos.






Ud. sabe lo que pasa, periodista, que si una gordita o un viejito caen en uno de estos registros abiertos semejando fauces hambrientas al cielo, no tienen a nadie a quien quejarse. En cualquier otro lugar del mundo demandan a la municipalidad por una buena suma y paga el Intendente. Ya acá tenemos intendente, pero de nada nos sirve eso. Parece que sólo fue cosa de snobismo.