Digamos que fue un día especial, aunque el sol apareció por donde siempre y poco varió la cotidianidad del simple mortal que caminó hacia el trabajo y antes dio un beso a su esposa, a la hija o dio la mano a la anciana a quien se le hacía difícil, quizá, cruzar la calle.
Puede que alguna mujer de notorias exuberancias se le haya cruzado… miró cuidadosamente como para no lastimar su paso orgulloso o no se fijó en la que con tristeza disimulada en el rostro, pasara a su lado y llevara muy adentro el sentimiento de sentirse abusada, violentada, vejada y no solo por acciones físicas, sino sexuales o también sicológicas –dos que no dejan marcas visibles, aunque sí para toda la vida…
Para celebrar la vida de las felices y denunciar socialmente a las violentadas, es que Cienfuegos amaneció este jueves teñido de naranja y a pesar de solo hacerlo más evidente en el bulevar de la ciudad, en cada sitio donde entusiasmo, confianza, éxito, generosidad y creatividad se dieron la mano, allí estaba presente y bien grande: NO a la violencia contra las mujeres.
Y es que el color naranja –según la academia- tiene “un carácter cálido y no llega a ser tan agresivo como el color rojo. Incita a la creatividad y tiene un efecto extrovertido y vibrante”, razón por lo que fue escogido para el 25 de cada mes celebrar un Día –repito, especial.
En Cuba convoca la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y une en el empeño a organismos, organizaciones y muchísima gente, en el entendido de que “la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo actual. En forma general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y sicológica”.
Cienfuegos celebró su Día Naranja, mas debiera pintarse de ese color toda la existencia humana, de manera que nuestras mujeres tengan por siempre el merecido respeto y la convivencia en paz con el resto de sus semejantes y consigo mismas. Es un derecho conquistado, entonces, hagamos porque prevalezca aunque el cielo sea blanqui-azul y la cotidianidad nos llegue compleja.
(Fotos enviadas por FMC Provincial Cienfuegos)


