El coronel retirado estadounidense Lawrence Wilkerson, ex jefe de gabinete del secretario de Estado Colin Powell (2002-2005) sugirió que el presidente John F. Kennedy habría sido asesinado por una conspiración de individuos dentro de la CIA, el Pentágono y la mafia.
En una entrevista con el periodista Tucker Carlson, Wilkerson señaló que era «imposible» que el fusil Carcano M91/38, supuestamente empleado por el presunto asesino Lee Harvey Oswald, «disparara y matara» a Kennedy en Dallas el 22 de noviembre de 1963.
«Ni siquiera creo que pudiera alcanzarlo» desde donde se encontraba, indicó. El alto oficial en retiro recordó que durante la reconstrucción de los hechos, al reproducir el tiroteo, un agente del FBI intentó hacer los disparos precisos con la misma arma dentro del tiempo del film de Zapruder, que captó el asesinato del joven presidente demócrata, pero no lo logró.
En este sentido, Wilkerson dice creer que el asesinato fue «una combinación de la CIA, la mafia y probablemente el Pentágono». «Y no me refiero a nivel organizativo, sino a disidentes dentro de esos tres grupos», agregó.
En su opinión, entre los motivos que llevaron al asesinato figuraron los intentos de Kennedy de reducir tensiones con la URSS tras la crisis de los misiles de Cuba, que puso al mundo al borde de la guerra nuclear en octubre de 1962, además de su intención de enfrentar a la mafia.
El magnicidio, en contexto
El 22 de noviembre de 1963, John F. Kennedy fue herido mortalmente por dos disparos de rifle cuando él, su esposa y el gobernador estatal viajaban en la limusina presidencial descapotable por el centro de Dallas, Texas.
Según la conclusión oficial del FBI y la Comisión Warren, encargada de investigar el crimen, el autor del magnicidio fue el ex infante de marina Lee Harvey Oswald, de 24 años, quien habría actuado solo y disparó desde el sexto piso del depósito de libros escolares de Texas.
Curiosamente, dos días después Oswald resultó abatido a tiros en una comisaría de la ciudad mientras permanecía en custodia federal.

