Tres embalses y dos micropresas de la provincia de Santiago de Cuba han comenzado a verter por sus aliviaderos, como resultado de las intensas lluvias que acompañaron el paso de la tormenta tropical Imelda.
Según informes del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Charco Mono, Chalons y el embalse Protesta de Baraguá, así como las micropresas Canasí y La Campana vierten, mientras otras se mantienen en bajos niveles, aunque en sentido general se manifiesta una recuperación con respecto a la situación de una semana atrás.
De acuerdo con un reporte de la corresponsalía santiaguera de la Agencia Cubana de Noticias, el caso más notorio reportado fue el de la presa Charco Mono, situado en el municipio de Palma Soriano, que en apenas 24 horas, récord, recuperó su capacidad total de almacenamiento (4.555 millones de metros cúbicos) luego de cinco meses en el llamado nivel muerto de embalse.
Katia Alarcón Méndez, directora general de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico Santiago de Cuba, subrayó que aunque la sequía no ha sido completamente superada, el vertimiento de Charco Mono refleja una mejoría en la situación hídrica del sistema.
Hasta el domingo último las lluvias más intensas se concentraron en Santiago de Cuba, con acumulados de hasta 410 mm en estaciones como La Quinta. Las provincias de Guantánamo, Holguín, Las Tunas y Granma también registraron precipitaciones significativas.

Cuba embalsa el 44% de su capacidad promedio
El más reciente reporte del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos muestra que el nivel de agua embalsada en Cuba está ahora al 44% de capacidad promedio, con diferencias notables entre provincias. Matanzas, Pinar del Río y Santiago de Cuba encabezan con llenados altos, mientras Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Guantánamo enfrentan condiciones más críticas.
Este indicador es clave para el manejo eficiente del agua ante retos climáticos actuales.
La conservación y uso responsable del agua es esencial para garantizar el suministro y la sostenibilidad hídrica de nuestra nación.


