Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, denunció el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero, agravado por el cerco energético, impuesto por Estados Unidos contra Cuba.
El mandatario afirmó desde su perfil en la red social Facebook que «sin que haya cesado totalmente el genocidio sobre Gaza, se intenta reeditarlo sobre más de nueve millones de cubanos, a través de un bloqueo económico y un cerco energético, que han llevado el sufrimiento del pueblo cubano a niveles extremos».
Díaz-Canel precisó que «Cuba solo ha recibido un buque de combustible en los últimos siete meses», lo cual ha generado implicaciones económicas y sociales que calificó de «humanamente insoportables».
El Presidente afirmó: «estamos asistiendo a la expresión más extensa y profunda de un empeño despiadado, por parte de la mayor potencia del planeta, para desconectar a la economía de un pequeño estado insular de la economía del resto del mundo».
El dirigente cuestionó: «¿Alguien cree realmente que este plan de asfixia colectiva es solo un golpe quirúrgico contra el gobierno y sus dirigentes?», y subrayó que los hechos evidencian objetivos dirigidos a provocar estallido social y dividir, y golpear al pueblo de Cuba hasta lo más profundo.
Díaz-Canel comparó el plan de Estados Unidos con la reconcentración de Valeriano Weyler, que «a golpe de hambre, diezmó a la población cubana a fines del siglo XIX», y recordó que «aun así derrotamos a su imperio», refiriéndose al tirano representante del imperio español y a su macabro plan, precursor de los campos de concentración nazis de la segunda guerra mundial.
Concluyó que «de esa historia venimos. Y de la voluntad de vencer también», en referencia a la resistencia histórica del pueblo cubano frente a las agresiones externas.
