Fidel Méndez y sus encuentros con el Comandante en Jefe

Fidel Méndez Carrasco trabaja en la Central Termoeléctrica (CTE) Carlos Manuel de Céspedes, de la provincia de Cienfuegos, desde 1976, y de toda su trayectoria laboral guarda en su memoria con especial regocijo sus dos encuentros con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

El líder histórico de la Revolución Cubana, quien nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, Holguín, siempre impulsó la ciencia y la innovación para el desarrollo de las industrias cubanas, de ahí que sus visitas, planificadas o no, constituyeran un motivo de júbilo para quienes compartieron con él esos instantes.

Fue de ese modo como el ingeniero mecánico Méndez Carrasco se encontró por primera vez con Fidel, durante un recorrido en el cual estuvo acompañado por el entonces presidente de Angola, Agostinho Neto, en enero de 1979, a poco más de un mes de la inauguración del bloque tres, proveniente de Japón, relató a la Agencia Cubana de Noticias.

La CTE no estaba prevista dentro del programa, pero al pasar por la carretera rumbo a Fertilizantes Nitrogenados, Neto preguntó por la termoeléctrica y cuentan quienes estaban en el cordón de la carretera que, como iba en el sexto o séptimo carro, el líder cubano giró sin que lo notaran los demás y entró al centro, explicó.

Basilio Pérez, Víctor Armada y yo estábamos parados en una esquina de la unidad cuatro y fue muy grande la impresión de ver llegar el jeep descapotable manejado por Fidel, con Neto a su lado y la escolta detrás, destacó.

Recuerdo que se detuvo frente a nosotros, se bajó del auto, nos saludó, nos preguntó cómo estábamos y después se interesó por el funcionamiento de la planta en un intercambio corto porque luego llegaron los demás carros de la caravana, pero muy gratificante, apuntó.

Después de ese acontecimiento pasarían casi dos décadas para el segundo encuentro con el Comandante, esta vez más significativo que el anterior, pues aconteció durante un Fórum de Ciencia y Técnica en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

En 1995 tuvimos una avería grande en el recalentador secundario del bloque cuatro, a causa de un ciclón nos quedamos sin energía para arrancar y estaríamos parados desde julio hasta octubre, cuando llegaran los tubos de Japón para poder reparar la falla, mencionó.

Pero era mucho tiempo y estábamos en medio del período especial, por eso junto a otros colegas innovamos unas piezas que permitieron alimentar los giradores y las bombas de aceite para evitar que la turbina dañara los rotores, muy costosos en el mercado, agregó.

Con ese trabajo empezamos el montaje el 26 de julio y terminamos el 5 de agosto, es decir, la industria estuvo parada menos tiempo del previsto, y por sugerencia del ingeniero Roberto Lagos Martínez me presenté en los fórum de base, del municipio y la provincia, con resultado Relevante, afirmó.

Una vez en el evento nacional, mi invento culminó Destacado, pero la “Carlos Manuel de Céspedes” resultó Relevante como centro por su labor y me correspondió subir al estrado a recoger el premio que nos acreditaba como tal, expresó.

Iba un poco impresionado, más cuando el escolta ─un hombre muy alto vestido de guayabera─ me dijo: “ve directo al Comandante”, señaló.

Cuando llegué le estreché las manos, unas manos muy suaves, y recuerdo que en ese instante me preguntó si ya habíamos solucionado la rotura del año 95 y si nos habíamos recuperado del ciclón, comentó.

En ese breve momento, casi a las 11:30 de la noche, comprendí aún más la capacidad de trabajo y el liderazgo de Fidel, quien después de haber estado durante toda una jornada revisando los trabajos presentados y premiándolos, tuvo un gesto muy especial.

Al momento de retirarme, cuando ya había caminado unos tres pasos, me llamó y dijo: “dele de mi parte un reconocimiento y una felicitación a ese colectivo de vanguardia”, recordó con un brillo especial en los ojos.

El Comandante no se equivocó, la “Carlos Manuel de Céspedes” lleva más de 40 años siendo Vanguardia, es faro y guía del Sistema Electroenergético Nacional y está considerada como la más estable del país, es un lugar donde se respira un ambiente de compromiso, de trabajo y espíritu de sacrificio, sentenció.

Méndez Carrasco se considera un fidelista a toda prueba y aún se impresiona cada vez que rememora sus vivencias con Fidel, la manera firme en la que sostenía la mirada, su forma de hablar, su convicción de lograr el progreso de la Isla a partir de la ciencia y la técnica.

Representa mucho para mí ver las fotos de esos minutos, poder contar mis experiencias a los trabajadores de la CTE, a las nuevas generaciones y en casa a mi familia, a mis hijos; es algo que me llena de orgullo, subrayó.

Por: Yohandra Gómez Amaró | ACN

Por Yohandra Gómez Amaró

Licenciada en Periodismo. Periodista de la Agencia Cubana de Noticias.

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