15 de diciembre de 1895: victoria mambisa en la Batalla de Mal Tiempo

15 de diciembre de 1895: victoria mambisa en la Batalla de Mal Tiempo

La Batalla de Mal Tiempo, en el municipio cienfueguero de Cruces, el 15 de diciembre de 1895, clasifica como una de las más importantes acciones llevadas a cabo por las fuerzas insurrectas en la invasión hacia occidente durante la guerra de independencia contra el colonialismo español.

En unas tres horas concluyó la acción de Mal Tiempo, con gran éxito para las armas cubanas, que lograron acopiar más de 200 fusiles y gran cantidad de municiones, caballos, un botiquín médico y efectos de diverso tipo, permitiendo así la aproximación al territorio de Matanzas en mejores condiciones para entablar futuros combates.

El desastre de Mal Tiempo facilitó a los independentistas cubanos también la obtención de la bandera y la documentación del Archivo, por las cuales se pudo identificar la columna destrozada.

Este combate constituyó uno de los acontecimientos más ilustres de las luchas por la independencia. Estuvo encabezado por el Generalísimo Máximo Gómez y su Lugarteniente General Antonio Maceo, que dirigían una tropa de arrojados patriotas que protagonizaron hechos que ennoblecieron la historia patria en combates decisivos para el prestigio de la insurrección armada.

En su marcha desde Oriente, Arsenio Martínez Campos, figura clave dentro del sistema colonial español en la Isla, comprendió que el avance del Ejército Libertador era inminente y en un desesperado intento por detener el empuje insurrecto, concentró gran cantidad de tropas en la zona de Cruces.

Los insurrectos mambises contaban además con la topografía del terreno, “un regalo de la naturaleza para hacer más perfecta la victoria”. La inteligencia táctica del Generalísimo, Máximo Gómez y la valentía de sus hombres, pusieron el resto para el éxito de la contienda. Maceo estaba a la vanguardia de la caballería, y Gómez atacó al grito de ¡al combate, viva Cuba libre! Se desató la lucha.

Eugenio Sánchez Agramonte, presente en esta acción, expresó: “partieron como un rayo 250 jinetes con el machete en alto, las riendas semisueltas, sostenidas por la mano izquierda, que a la vez se agarraba de las crines siguiendo como un torbellino al invicto General Gómez, que clavado y tieso en su montura, más parecía un centauro que un ser humano…”

José Miró Argenter, quien fue testigo de aquella heroica epopeya, apuntó: “Firme aún, la infantería española, rodilla en tierra, resistió con un fuego mortífero y las puntas de las bayonetas, para que nadie pasara. Al grito de “arriba Oriente, al machete, viva Maceo”, abren brecha los orientales y acuchillan sin piedad durante quince minutos”. “No duró más tiempo el drama. Aquí han caído dos secciones completas con sus oficiales que los mandaban, más allá, grupos de infantes y jinetes mezclados en confusión, ruedan al filo del sable cubano”, añadió.

Enrique Loynaz del Castillo, participante del mismo, destaca: “La jornada de Mal Tiempo indirectamente decidió la suerte de la guerra. No la siguió de inmediato el resultado final, pero ella despejó el camino, multiplicó la fuerza y el espíritu de la Invasión y probó una vez más la capacidad del soldado español , mucho mejor armado como estaba, y más disciplinado para vencer en el campo abierto a tropas sin ninguna experiencia previa en combate.”

Muchos cubanos vinculados a la industria azucarera inspirados por el triunfo de Mal Tiempo, suspendieron las labores de preparación de la zafra y desarticularon las máquinas de los ingenios. Este hecho constituyó un duro golpe económico para los colonialistas de la región. En días posteriores al 15 de diciembre el Ejército Español sufrió otro rosario de derrotas ocasionadas por los insurgentes criollos, aunque la batalla de Mal Tiempo resultó imprescindible para el avance de la invasión hacia el Occidente de la isla de Cuba.

Actualmente en la zona donde se realizó el combate se alza un monumento inaugurado en 1910.

!Esperamos tus comentarios en Facebook, en Instagram, y tus RT en Twitter.
!Estamos en Telegram también!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.