Meteorólogos de la región pronostican un período de actividad normal para la Temporada ciclónica en la cuenca del Atlántico y el Caribe, que arranca hoy y su primera tormenta con nombre se llamará Arthur.
El ciclo que se extiende hasta el 30 de noviembre exhibe características similares a las temporadas de 2006, 2009, 2015 y 2023 y se auguran trece tormentas nombradas, de estas, seis se convertirán en huracanes y dos alcanzarán la intensidad de un huracán de categoría mayor (Saffir/Simpson, Categoría 3, 4 o 5).
Ocho de ellos deben desarrollarse en el área oceánica del Atlántico, dos en el mar Caribe y uno en el golfo de México, subrayó el Centro del Clima y del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de Cuba.
Después de Arthur, podrá llegar Bertha, como parte de los nombres elegidos por un Comité Especializado de Huracanes de la Organización Meteorológica Mundial, que mantiene nóminas rotativas de 21 nombres alfabéticos para cada región de pronósticos.
La lista la completan Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Lea, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
En Cuba, una temporada menos activa de lo normal
Para el caso de Cuba, expertos del Instituto de Meteorología consideran que las condiciones atmosféricas y oceánicas registradas hacen suponer que la temporada ciclónica de 2026 será menos activa de lo normal.
El peligro de que el país sea afectado por al menos un huracán es moderado, con un 40 por ciento de probabilidad, valor ligeramente superior al peligro climatológico que es de 35 por ciento. Para el caso de las tormentas tropicales, esa probabilidad aumenta a un 75 por ciento, pronóstico cuya actualización se realizará en el mes de agosto, precisan los especialistas.
