El expresidente ruso, Dmitri Medvédev, aseguró hoy que en el conflicto entre Estados Unidos e Irán triunfó el sentido común, tras el anuncio anoche de una tregua de dos semanas para negociar un acuerdo.
«Se ha puesto una pausa al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Como era de esperar, ambos bandos declararon la victoria. ¿Pero quién ganó? En primer lugar, ganó el sentido común, que estaba seriamente en entredicho por las declaraciones de la Casa Blanca sobre la destrucción de la civilización iraní en un día», indicó Medvédev en su canal de la red social Max.
Con anterioridad, el mandatario estadounidense, Donald Trump, declaró que aceptó un alto el fuego de dos semanas con Irán tras casi 40 días de enfrentamientos armados.
Entre tanto, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó el cese de las hostilidades con Estados Unidos y aseguró que Trump se vio obligado a aceptar el plan de paz iraní de 10 puntos.
De acuerdo con la entidad, las negociaciones estadounidenses-iraníes comenzarán el próximo 10 de abril en la capital pakistaní, «en un clima de completa desconfianza hacia los estadounidenses».
Con todo, Medvédev, quien también funge como vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, catalogó como un éxito de Irán la decisión de Trump de debatir el plan de paz iraní de 10 puntos.

«Trump no quiere y no puede librar una guerra durante mucho tiempo, y no le apoyan en el Congreso. Esto significa que debe mantener la tregua frágil y aparentar que todo marcha bien, porque cada paso que dé en el tablero le acerca al fracaso», señaló.
Medvédev también recordó que, «se trata de un juego de ajedrez en el que no hay dos, sino tres jugadores (…) Está también Israel, que no necesita el alto el fuego y no ha cumplido sus objetivos. Y bien puede hacer su jugada: simplemente barrer todas las piezas del tablero. Eso hace la situación extremadamente incierta», señaló.
¿Segundo aire?
Al propio tiempo, el expresidente ruso duda que finalmente EE.UU. acepte el plan de paz iraní. «La cuestión es si Washington acepta o no este plan. Este contempla el pago de una indemnización a Irán por los daños, la continuación del programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz por parte de Teherán”.
«Es evidente que no aceptará. Es humillante para Estados Unidos y significará la victoria real de Irán. ¿Y entonces qué? ¿Otra vez las acciones armadas?», sostuvo.
El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron ataques coordinados contra Irán en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el alcance del programa nuclear iraní.
La ofensiva lanzada buscó acabar con el programa nuclear de Irán, en el que Estados Unidos e Israel ven una amenaza inminente, así como reducir las capacidades militares del país persa y allanar el camino a una sublevación popular que derroque al gobierno de los ayatolás.
El país persa respondió a la ofensiva con golpes de represalia contra Israel y las bases militares de Estados Unidos emplazadas en diversos países de Oriente Medio.
El conflicto armado en curso también perturbó el tráfico aéreo sobre la península Arábiga, dejando varados a decenas de miles de viajeros en numerosos países, así como la navegación en el estrecho de Ormuz, ruta marítima clave en tanto circula por ella alrededor del 20 % de todo el petróleo que se comercia en el mundo.

